Lo esencial
Exigible desde febrero de 2027. El Decreto Exento N° 28 del MINVU se publicó el 10 de agosto de 2026 y fija seis meses de transición.
Hasta entonces rige la NCh433:1996 modificada en 2009 con el DS 61. El cambio de fondo está en la clasificación sísmica del sitio, no en el cálculo.
La NCh433:2026 se publicó el 26 de marzo de 2026, y durante meses la pregunta entre calculistas fue la misma: ¿desde cuándo me obliga? Ya hay respuesta. El Decreto Exento N° 28 del MINVU, publicado en el Diario Oficial el 10 de agosto de 2026, la declara Norma Oficial, y establece que rige una vez cumplidos seis meses desde esa publicación. Es decir, desde febrero de 2027.
Hasta esa fecha lo exigible sigue siendo la NCh433 de 1996 modificada en 2009 con el DS 61. Nada de lo que hoy está en tablero cambia por esto. Lo que cambia es que la cuenta ya empezó a correr, y que el proyecto que hoy se cotiza para ejecutarse el año que viene conviene mirarlo con la norma nueva a la vista.
05/10/1972Versión anterior
NCh433:1972
«Cálculo antisísmico de edificios»
18/05/1993Versión anterior
NCh433:1993
Pasa a llamarse «Diseño sísmico de edificios»
26/06/1996Versión anterior
NCh433:1996
27/11/2009Versión anterior
Modificación 2009
05/11/2010Versión anterior
DS 117
Primera respuesta normativa al terremoto del Maule
02/11/2011Vigente hoy
DS 61 — la que rige hoy
NCh433:1996 Mod.2009 + DS 61. Es la versión obligatoria según la OGUC hasta febrero de 2027.
26/03/2026Norma nueva
Se publica la NCh433:2026
El INN publica la norma. Publicada no es lo mismo que exigible.
10/08/2026Norma nueva
Decreto Exento N° 28 del MINVU
La declara Norma Oficial en el Diario Oficial, con seis meses de transición.
Febrero 2027Entrada en vigor
Pasa a ser exigible
Cumplidos los seis meses, queda sin efecto la declaración de la versión anterior.
Vale la pena mirar el gráfico dos veces. Entre la versión que rige hoy y la que viene hay quince años — y las tres etapas de 2026, publicación, oficialización y entrada en vigor, ocurren en menos de doce meses.
Lo primero, para bajar la ansiedad: no es refundacional
La 2026 no reescribe la práctica. En lo esencial integra al cuerpo de la norma las cláusulas del DS 61 que veníamos aplicando desde 2011, actualiza los mapas de zonificación sin mover límites, y compatibiliza con las combinaciones de carga de la NCh3171. Quien calcula bien hoy va a calcular bien en febrero.
Tampoco trae lo que algunos esperaban. El diseño por desempeño no entró —queda para la prNCh3792, en estudio—, los contenidos de geofísica se trasladaron a la NCh3793:2025, y los estudios de amenaza se resuelven con disposiciones propias mientras no exista la prNCh3847.
El cambio de verdad llega por la mecánica de suelos
Aquí está lo que conviene entender antes de firmar una propuesta. La clasificación sísmica del sitio pasa a depender de dos parámetros: la velocidad de onda de corte de los 30 m superiores (Vs30) y el período predominante de vibración del suelo (Tg).
Quedan fuera como criterios de clasificación la compresión no confinada, la densidad, el índice de penetración estándar y la resistencia al corte no drenada. Los ensayos que muchos informes traían por costumbre ya no clasifican el sitio: describen el suelo, que es otra cosa.
El Tg se estima a partir de mediciones de vibraciones ambientales y la razón espectral H/V, el método de Nakamura, y esa medición debe hacerse conforme a la NCh3793. Si tu laboratorio habitual no la ofrece, conviene saberlo ahora y no cuando el proyecto esté vendido.
La regla que puede subirte el corte basal
El procedimiento tiene un detalle que vale la pena leer dos veces. Se clasifica primero por Vs30, y esa clasificación preliminar debe ratificarse verificando el Tg. Si el segundo requisito no se cumple, la clasificación baja un grado.
Pero el corte basal no se toma sin más de la clasificación reducida: la norma manda usar el mayor entre el que resulta de la clasificación reducida y el de la clasificación primaria por Vs30. Es una asimetría deliberada, y desprevenido se traduce en un rediseño.
Medir Vs30
Velocidad de onda de corte de los 30 m superiores del suelo. Da una clasificación preliminar del sitio.
Sondaje de 30 m con toma de muestras, salvo las dos excepciones tasadas.
Verificar Tg
Período predominante de vibración del suelo, estimado con razón espectral H/V según NCh3793. Ratifica —o no— la clasificación preliminar.
Es la medición que muchos laboratorios todavía no ofrecen.
Ajustar si no ratifica
Si el Tg no cumple el requisito del tipo de sitio obtenido por Vs30, la clasificación baja un grado.
Bajar un grado significa un sitio más desfavorable, no más benigno.
El resultado no es el último paso
El corte basal se toma como el mayor entre el que resulta de la clasificación reducida y el de la clasificación primaria por Vs30.
Es decir: el ajuste del paso 3 puede endurecer el diseño, pero nunca aliviarlo por debajo de lo que ya exigía la clasificación por Vs30.
El sondaje de 30 m, ahora por escrito
La estratigrafía debe determinarse ejecutando como mínimo un sondaje geotécnico de 30 m de profundidad con toma de muestras. Esto ya se hacía en proyectos serios; la diferencia es que ahora está en el texto, y eso lo vuelve exigible ante el revisor.
La norma exceptúa dos casos, y son los que conviene tener en la cabeza al cotizar:
- Estructuras de menos de 500 m² construidos, de no más de dos niveles y altura menor a 8 m, sea cual sea su uso.
- Conjuntos de viviendas en terrenos de menos de 8.000 m², con unidades de hasta dos niveles y menos de 200 m² construidos cada una.
En esos casos se admite el método estático con el coeficiente sísmico máximo asociado a Sitio Tipo E, y no hay que clasificar sísmicamente el sitio. Pero el estudio geotécnico sigue siendo obligatorio, cumpliendo como mínimo la NCh1508 y descartando licuación. La excepción libera de clasificar, no de estudiar: es el punto donde se equivoca quien lee rápido.
Cómo se aprovecha: un conjunto de viviendas justo por debajo de esos umbrales tiene un costo de mecánica de suelos muy distinto al de uno que los cruza. Vale la pena revisarlo con el arquitecto mientras la cabida todavía se puede mover.
Fallas corticales: un criterio nuevo, y acotado
El Sitio Tipo F —el que obliga a estudios específicos— incorpora un causal nuevo: la cercanía a fallas geológicas corticales activas, caracterizadas cuantitativamente y públicamente identificadas, cuando la traza queda a menos de las distancias que la norma tabula.
Dos precisiones que evitan alarmas innecesarias. Primera: solo aplica a edificios de Categoría de Ocupación III o IV, no a cualquier proyecto. Segunda: las distancias dependen del largo de la traza y de la zona sísmica —van de unos pocos kilómetros a poco más de diez—, y para trazas cortas, de hasta 10 km, no aplica en ninguna zona.
Para quien proyecta en el sur, donde la falla Liquiñe-Ofqui atraviesa buena parte del territorio, esto deja de ser un tema teórico. Conviene verificarlo temprano en equipamiento, salud y educación, que es donde caen las categorías III y IV.
Madera y acero salen mejor parados
La tabla de factores de modificación de la respuesta y límites de desplazamiento entre niveles se ordenó por sistema estructural, y con más detalle que antes. Aparecen explícitamente los sistemas de madera —marco plataforma, muros arriostrados, madera contralaminada— y los de acero conformado en frío, cada uno con su R y su drift admisible.
Para madera, los requisitos específicos remiten a la NCh1198:2024, cláusula 12. Quien trabaje madera estructural necesita las dos normas sobre el escritorio, no solo la sísmica.
Qué hacer con esto, hoy
- Marcar febrero de 2027 en los proyectos con ejecución diferida. Lo que se ingrese después de esa fecha se revisa con la norma nueva.
- Preguntar a tu laboratorio si mide Tg según NCh3793. Es el cuello de botella más probable, y no se resuelve en una semana.
- Revisar la cabida contra los umbrales del sondaje —500 m², dos niveles, 8 m; u 8.000 m² de terreno y 200 m² por unidad— mientras el proyecto de arquitectura todavía admite ajustes.
- Verificar categoría de ocupación y fallas cercanas en proyectos de equipamiento antes de comprometer plazos.
- No rehacer lo que está aprobado. La norma no es retroactiva y no es refundacional: el impulso de recalcularlo todo cuesta caro y no aporta nada.
De dónde sale esto
El contenido técnico se apoya en la presentación de actualización normativa expuesta ante la Cámara Chilena de la Construcción el 4 de junio de 2026 por el Dr. Ing. Galo Valdebenito M. y el Ing. Simón Bustos M., del Núcleo de Investigación en Riesgos Naturales y Antropogénicos de la Universidad Austral de Chile, cuyos integrantes participan en los comités técnicos del INN. El dato del decreto es posterior a esa exposición y se verificó aparte.
